>HACE MUCHO, CIENTOS DE AÑOS UN INDIO NAVAJO CONTÓ ESTA HISTORIA…

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– La vida… me dijo, es eterna, pero la vida no es lo que vosotros creéis. La vida no se limita a vuestros “seres vivos”.
La vida es TODO lo que hay.
Todo lo visible e invisible. La materia y la antimateria, lo manifestado y lo no manifestado, lo que imagináis malo y lo que imagináis bueno, lo que imaginasteis y lo que aún no habéis imaginado, la oscuridad y la luz, todo y nada.
La vida rige con poder absoluto todo cuanto hay y no hay. Potencia a los que lo reconocen y a los que no y, lo más importante, su capacidad de computación es infinita, universal y de proporciones más que cósmicas.

Pero la vida, añadió…Es como una gran tela, una trama que como tal, hace de su tejido una forma capaz de adoptar infinitas formas y ocultar infinitas otras. Una trama que, como tal, está tejida de miles de hilos, entrecruzados, ordenados, aparentes y sin embargo débiles por sí mismos.
La capacidad y potencial de esos hilos para tejer una tela resistente, radica en su disposición a colocarse de acuerdo con su forma o matriz. Matriz que crean dichos hilos a su antojo y conveniencia.
Así que tu, uno de esos hilos has de saber algo:
Tu potencial es infinito, pero tu debilidad también.
Tu capacidad para obrar es infinita y las formas que dispongas ayudarán a disponer la trama de ese tejido.
Pero ten en cuenta una cosa: Esa tela que tu creas es tu libertad y tu prisión, tu causa y tu consecuencia, tu felicidad y tu sufrimiento.
Cada forma que trences afectará a su tejido y cada tejido que forme te afectará a ti, porque, en realidad tu ni eres tu ni eres esa tela.
Eres TODO y todo tendrás.
No trences con otros hilos algo que haga sino lo que tu quieres que esa tela sea.
No te resistas a ser trenzado con otros hilos que hagan lo que ellos esperan que esa tela sea.
Pero ante todo UNETE a todos y cada uno de ellos porque estás atado a ellos y eres libre de tejerlos y trenzarlos como vosotros queráis.
Una última cosa:
En unos cuantos años, tejeréis una afición, una pasión, un sentimiento y su fruto nacerá de esos precisos elementos elegidos, afición, pasión y sentimiento. La afición, pasión y sentimiento se convertirán en afición, pasión y sentimiento…
Y no dejarán a ningún hilo sin aficionarse a la afición, apasionarse por la pasión y sentir sus sentimientos.
Lo llamareis como elijáis pero, llegado ese día… yo te encomiendo a una única afición, a una única pasión, a un único sentimiento.
Trenza los tuyos y vive con ellos. No podrás evitar lo que has creado.

(Compartido por Carlos Rodriguez de Bahía Blanca, en el facebook)

Acerca de Graciela Mariani

Arquitecta Planificadora Urbana y Regional
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